RESULTADOS México

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México, D.F., a 9 de agosto de 2003.

Sr. Lic. Vicente Fox Quesada, Presidente Constitucional de México
Sr. Presidente de la Cámara de Senadores
Sr. Presidente de la Cámara de Diputados
Sr. Reyes S. Tamez Guerra, Secretario de Educación Pública
Sr. Lic. Francisco Gil Díaz, Secretario de Hacienda y Crédito Público
Sres. Presidentes de las Comisiones de Educación y Desarrollo Social de la Cámara de Diputados.

Asunto: Campaña Nacional 2003

“Educación para Todos hasta Abatir la Pobreza Extrema”

Por la Cobertura Universal definitiva en Educación Primaria

Estimados Señores:

Es motivo de esperanza para los ciudadanos el interés de ustedes por elevar el presupuesto educativo del país hasta un 8% del PIB al terminar este sexenio. Pero queremos decirles que mayor será nuestra esperanza si, aprovechando esta oportunidad, nos proponemos lograr que ningún niño en edad escolar primaria quede fuera de la escuela antes de esa misma fecha.

Al igual que ustedes, creemos que es posible lograrlo. Basta con que demos a la educación básica y, sobre todo a la primaria, la prioridad debida. Como ustedes saben, los argumentos sobran: de acuerdo con las cifras estimadas de población de CONAPO y de matrícula de SEP, más de un millón de niños en edad de cursar la primaria no están inscritos en ella y cientos de miles de quienes sí la cursan, no la concluirán. Lo más lamentable, es que la mayor parte de esos niños viven en las zonas más desfavorecidas y más apartadas de nuestro país, y tal vez nunca ingresarán a la escuela.

No menos grave es el hecho de que la cifra total del rezago educativo en México con respecto a personas mayores de 15 años que no han concluido su enseñanza básica o no fueron a la escuela, es de un tercio del total de la población de nuestro país. Y esta cifra, lejos de disminuir, sigue creciendo año con año.

Lo que nos motiva a escribir esta carta es la preocupación que compartimos de que nuestro rezago en educación primaria no esté recibiendo la suficiente prioridad, tal vez por la creencia de que ya alcanzamos la cobertura universal. Y no es así. De hecho, nuestros porcentajes de matriculación en educación primaria están todavía por debajo de los de Latinoamérica. Señores gobernantes, nuestro enorme analfabetismo tiene su raíz en el rezago que arrastramos en educación primaria y, si no lo atendemos con la prioridad debida, el costo social y de pobreza será cada vez mayor, pues ese millón de compatriotas nuestros crecerán y, sin duda, heredarán a nuevas generaciones la miseria en que viven.

Sobra asimismo, argumentar acerca de la importancia que tiene la educación primaria. Es plausible la manera en que ustedes lo han hecho patente en diversos documentos, como el Programa de Acción 2002 - 2010 “Un México Apropiado para los Niños y Adolescentes” y el Plan Nacional de Desarrollo 2001 - 2006, al reconocerla como “la inversión de mayor impacto en el desarrollo social” y como la “prioridad central del gobierno de la República,” por ser “condición para un desarrollo nacional justo.” Por ello, los países que actualmente cuentan con mejores niveles en educación superior, no la descuidan. Y también por ello, nuestro país le invirtió mucho en décadas pasadas.

Ustedes saben también, que detrás de ese rezago no hay tanto un problema de falta de recursos, sino sobre todo, que como sociedad nos ha faltado sentido de urgencia y la voluntad cívica y política para priorizar adecuadamente nuestro gasto. Basta ver cómo, en los últimos años y aún en medio de la crisis, hemos conseguido impulsar el avance democrático del país aumentando significativamente el presupuesto electoral hasta niveles que hoy sorprenden a muchos: Más de 4,600 millones de pesos, sólo en gasto federal. De igual modo, si queremos abatir de una vez por todas nuestro rezago en educación primaria, deberíamos priorizar y orientar nuestro gasto hacia este propósito, asegurando al mismo tiempo la eficacia y eficiencia de los organismos públicos responsables de impulsar esta tarea.

Por lo anterior, respetuosamente queremos pedirles que se comprometan con nuestra Campaña “Educación a Todos para Abatir la Pobreza Extrema” cuyo propósito es lograr la Cobertura Universal en Educación Primaria en México antes de que termine este sexenio y, concretamente, que ejerzan junto con nosotros toda la voluntad cívica y política necesaria y que esté en sus manos, hasta alcanzar este año las siguientes metas:

  1. Que Usted, Sr. Presidente, el próximo 1º. de septiembre, a nombre de todos los mexicanos, declare ante el Congreso y haga público su compromiso y el nuestro de que para final de sexenio todos los niños de México en edad escolar primaria estén inscritos en la escuela y en condiciones de completar su educación básica.
  2. Que Ustedes, Sres. Secretarios de Educación y Hacienda, aseguren que, el siguiente Presupuesto de Egresos y los próximos, contemplen como prioritario un incremento sustancial a la partida presupuestal destinada a abatir el rezago en educación primaria, estimulando su demanda en las zonas más difíciles e incrementando su eficiencia terminal.
  3. Que Usted, Sr. Secretario de Educación, se asegure de que el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), el Consejo Nacional de Educación para la Vida y el Trabajo (CONEVIT), el Instituto Nacional de Educación para Adultos (INEA) y la Oficina de Educación Intercultural Bilingüe, como organismos encargados de abatir el rezago educativo en México, den toda la prioridad necesaria a la educación básica hasta lograr este sueño: ningún niño en edad escolar primaria fuera de la escuela.
  4. Que Ustedes, Sres. Secretarios de Educación y Hacienda, siguiendo el ejemplo del gasto para el avance democrático, que logró incrementos sustanciales aún en medio de la crisis, se aseguren que se dé cada vez, mayor prioridad a abatir el rezago en educación primaria, destinando mayor presupuesto “etiquetado”b; para este propósito, a los municipios de las micro-regiones más pobres del país.
  5. Que todos Ustedes se aseguren de que existan e implementen los mecanismos necesarios para que los ciudadanos podamos verificar el adecuado cumplimiento de estos compromisos.
  6. Y que, finalmente, Usted, Sr. Presidente, se asegure de que se cumpla la reciente reforma al art. 25 de la Ley General de Educación, acerca del monto anual que el Estado —no la inversión privada— deberá destinar al gasto en educación pública y que será del 8% del PIB o superior, al final del presente sexenio.

Reconocemos el esfuerzo que ustedes han mostrado hasta la fecha por impulsar la educación en México y, por ello, creemos que recibirán con gran interés estas peticiones, cuyo único propósito es lograr que juntos redoblemos los esfuerzos por acabar de una vez por todas con el rezago en educación primaria que arrastra nuestro país.

Al igual que ustedes, estamos comprometidos con esta meta y en entera disposición para hacer cuanto sea necesario hasta verla alcanzada. Estaremos atentos a la respuesta que México espera de parte de ustedes.

Atentamente,

Ciudadanas y ciudadanos con una responsabilidad y un liderazgo dentro de la sociedad...

Nombre Responsabilidad y liderazgo Firma
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