|
Página Principal
Nuestro Propósito Nuestro Objetivo Nuestro Método Nuestros Voluntarios Educacción La Realidad Mundial Herramientas de Voluntarios Donaciones RESULTADOS Internacional Contactos |
RESULTADOS MéxicoEsta paginación de la acción como fichero .doc del Microsoft Word Documento de Educacción de Febrero de 2007El alza en los precios del maíz y otros productos de la canasta básica alimentaríaPara que exista una adecuada alimentación los encargados de determinar los mínimos alimentarios han mencionado que se deben consumir, al menos, 2741 calorías diarias, consumiendo frutas y verduras, cereales, carne, leche y otros alimentos. En las metas de desarrollo del milenio, donde México es uno de los países firmantes, se expresa la necesidad de elaborar políticas de gobierno para que la pobreza así como la desnutrición disminuyan. De igual manera, en la Declaración Internacional de los Derechos Humanos todas las personas tenemos derecho a un nivel de vida digno que nos asegure el bienestar tanto a nosotros como a nuestras familias y, en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios. Tomando en cuenta también que las cifras de la Organización de las Naciones Unidas para al Agricultura y la Alimentación (FAO), aseguran que quienes pasan hambre suman ya, en todo el mundo, 842 millones, es decir, 1 de cada 7 habitantes del planeta, cabría exigir a nuestros gobernantes el diseño de programas no asistenciales que busquen la superación del hambre en la que viven millones de mexicanos, mediante programas que fomenten el empleo y garanticen un ingreso suficiente para que las familias puedan acceder a una canasta alimentaría superior a la básica. Ahora bien, ¿Por qué escribir cartas en torno al incremento de los precios del maíz y otros alimentos? La importancia radica en que el maíz representa el principal alimento en la dieta del mexicano. La Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) nos indica que cerca del 80% de los hogares compran tortillas diariamente; principalmente en los deciles más bajos,[1], ello no significa que consuman tortilla sino que consumen la materia prima para elaborar su alimento y al incrementar los precios de este bien, se margina a la gente que lo compra para elaborar sus tortillas. Actualmente parece no ser una prioridad para el gobierno rescatar al campo, mucho menos elaborar políticas públicas que permitan al campesino incrementar la productividad y que con ello se fomente la autonomía alimentaría. Más bien pareciera que con la ideología neoliberal de algunos funcionarios lo ideal sería abrir las puertas a la importación de los remanentes de las cosechas del país del norte, las cuales serán cada vez menores por la nueva utilidad que se le dará: la elaboración de Etanol. Desde nuestra perspectiva la especulación poco ética con los alimentos sólo beneficia a los grandes capitales como Minsa; pues recordemos que a raíz de la escalada de precios, los grandes corporativos firmaron una alianza para mantener el precio de sus productos de maíz por debajo de los precios de mercado. Entonces, a quién perjudicará más el incremento: ¿a un gran emporio que baja unos centavos o a la pequeña tortillería de la esquina que vende a granel?
FuentesArtículos de la Jornada en Línea CORDERA Campos, Rolando, TELLO Carlos, La disputa por la nación, Siglo XXI. 16ª ed. 2003. México. Pp. 23, 24. Comisión de Agricultura y ganadería Comisión de Asuntos indígenas Comisión de Atención a Grupos Vulnerables Comisión de Desarrollo Rural [1] Existen 10 deciles, cada uno representa a un 10% de población. Cada decil percibe un determinado ingreso, de esta manera, los deciles más bajos reciben poco ingreso, los más altos perciben más ingreso. |